enemigo oculto de un producto

Aprende cómo identificar al verdadero «enemigo oculto» de un producto

Tal vez pienses que el principal adversario de tu marca es la competencia directa, esa que “te pisa los talones”. No obstante, cuando de marketing digital se trata es necesario definir estrategias que te ayuden a identificar eficazmente al enemigo oculto de un producto.

Y es que, lo que muchos ignoran es que en el interior de las personas hay adversarios muy poderosos que impiden que las marcas puedan vender más.

Por ejemplo, hay quienes están convencidos de que el principal rival de Nike es Adidas; pero no es así, solo representa a su adversario evidente. El verdadero enemigo oculto de un producto de la talla de esta importante marca deportiva es la flojera.

De tal manera que lo debes hacer es atacar a esa latente amenaza, ofreciendo a las personas argumentos para cambiar esta manera de verlos; así la marca logrará expandirse y lograr clientes nuevos. Recuerda que si cuidas tus palabras ellas cuidarán tu marca.

¿Cómo hacerlo? Partiendo del ejemplo de Adidas y Nike, pudieras argumentar que una revitalizante caminata por las mañanas es una excelente idea; no solo porque ayuda a evadir la rutina de estar siempre frente a la tele, se abre la posibilidad de que pueda conocer a otras personas, y ese paseo matutino puede hacerse con unos muy bonitos tenis. Así el posible cliente tal vez descubra una necesidad que no sabía que tenía.

Palabras mágicas

Todas las categorías de productos y servicios tienen un adversario emocional. Existe una técnica muy eficaz para aumentar las ventas: recurrir al poder de la palabra para persuadir a tus clientes. Así pues, podrás crear una necesidad, despertar un deseo y ofrecer la solución que tus futuros clientes buscan.

Una frase muy común en el mundo del Marketing por Internet dice que la gente compra soluciones a problemas que muchas veces no sabe que tiene. Y es ahí donde entra la persuasión; un arte tan amplio y con tantos puntos que muchas veces uno no sabe cómo ni por dónde comenzar.

Sin embargo existen palabras claves, casi mágicas, que tienen la capacidad de actuar directamente sobre el subconsciente de los clientes para despertarles la necesidad de adquirir tu producto o servicio.

No es suficiente decirle a la gente lo que logrará si adquiere tu producto. Sino que necesitas despertar sus deseos, crear afinidad y darles razones de sobras para que se identifiquen contigo y quieran ser tus clientes.

La combinación perfecta

Una de ellas es Reciprocidad, si das algo de valor a tus clientes deseados y te aseguras que sea personalizado, recibirás una vuelta de su parte.

Es decir, si tienes un blog donde ofreces información de valor a tus lectores de manera gratuita y ayudas a que su vida sea mejor, es mucho más probable que tus visitantes se sientan obligados a comprar algo de tu web.

Otra palabra crucial es Coherencia y compromiso. Si consigues que tus prospectos se comprometan a algo relativamente pequeño y por lo general sin costo alguno, como por ejemplo descargar un reporte, estarás aumentando la probabilidad de que se conviertan en tus clientes.

Asimismo, la Aprobación juega un papel fundamental, por ello mostrar a nuestros prospectos los testimonios de nuestros clientes satisfechos son fundamentales para lograr la acción que deseamos. Con esto, estarás proporcionando más datos y un mayor conocimiento de tu producto o servicio.

En resumen, a más habilidades mayor cantidad de ventas; y más allá de anotarte este importante logro, podrás también aprender a conocer el enemigo oculto de un producto. ¿De qué forma? Evaluando el comportamiento de las aprobaciones y rechazos al respecto, para en torno a eso tomar una decisión.

Un hecho fehaciente

Recientemente, una prestigiosa firma decidió emprender un estudio para conocer el motivo por el que la gente maneja sus autos sin seguro, sabiendo lo enormemente riesgoso que es esta práctica.

Inicialmente se planteó una interrogante ¿por qué las personas no compran un seguro para su auto? Tras indagar entre mujeres y hombres que tenían auto pero manejaban sin seguro, averiguaron que el enemigo oculto era: “No tengo dinero” o “el dinero que tengo no lo voy a gastar en algo que no me va a pasar.”

Por tal razón, abordaron sus estrategias basados en convencer a los clientes de que sí tienen dinero. Este argumento de venta llevó a las personas a pensar la cantidad de dinero que dejan estacionado todos los días en la acera; por lo que se verían motivados a protegerlo.

El éxito de la campaña derivó en que la compañía utilizó esta propuesta, totalmente funcional, les otorgó más y mejores respuestas que las que esperaban.

Lectura recomendada: ¿Cuáles fueron los post más exitosos de las redes sociales en junio?

Compartir este post

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email

Artículos relacionados