Qué debes tener en cuenta a la hora de armar tu primer plan de marketing

Qué debes tener en cuenta a la hora de armar tu primer plan de marketing

Elaborar una primera estrategia de marketing despierta una gran cantidad de dudas y preguntas. En más de una oportunidad los dueños de emprendimientos y marcas chicas (PyMES) toman la mala decisión de dejar para después lo que también se denomina estrategia de comunicación o posponen esta iniciativa por una cuestión presupuestaria “hasta que se obtengan las ventas suficientes”. Sin embargo, ¿cómo se logran esos ingresos? Haciendo que tu público objetivo se entere de que existes ¿Y eso cómo se consigue? ¡Con un plan de marketing adecuado!

Es fácil decirlo, pero la pregunta es cómo se hace una primera estrategia de marketing digital para tu marca. Ante todo, no se debe subestimar jamás a los clientes potenciales y mucho menos a la competencia, sea ésta directa o secundaria. Tienes que pensar seriamente qué es lo que quieres decirle a ese público que todavía no te conoce y, fundamentalmente, cómo lo dirás, ya que esto tiene que estar impregnado de un estilo oficial que se replicará en todos los medios que utilices para llevar a cabo las acciones de marketing.

Elementos a tener en cuenta para armar tu plan de marketing

¿QUÉ COMUNICO? Esclarece qué soluciones específicas da tu empresa a los usuarios. Esto no siempre es tan sencillo de dilucidar, pues tiene que ser una respuesta concreta y coherente al rubro en el que trabajas. Para dar más fácilmente con la respuesta, intenta ponerte en el lugar del cliente para saber qué está buscando, qué espera de ti y por qué debería elegir tus servicios antes que los de tu competencia.

¿CÓMO COMUNICO? Una vez que tengas el mensaje definido, hay que seleccionar las mejores vías de comunicación y las más viables de acuerdo al contexto y necesidades que tenga la marca. Además, es en esta instancia que se debe escoger un estilo según la impronta que se desea para la marca ¿Un lenguaje más informal y descontracturado porque el target es Generación Y? ¿Uno que se sume a la moda vintage, pero que no por eso luzca anticuado? ¿Con uso de conceptos técnicos porque se apunta a un público de nicho profesional? Piénsalo.

¿A QUIÉNES? Este ítem se relaciona directamente con el anterior. Saber cuál es nuestro público objetivo es esencial porque, además de captarlo, habrá que fidelizarlo para que nos vuelvan a elegir. Más adelante, durante la expansión, se podrá considerar a los públicos secundarios, esos clientes potenciales que, si bien no representan el flujo principal de ingresos, pueden reforzar la cartera de clientes. El meollo aquí es dónde encontrar a este mentado público objetivo.

¿DÓNDE? Retomamos el punto anterior porque es clave. No todos los públicos están en todas las plataformas de moda. No olvides que tu público objetivo cumple con ciertas características de género, edad, estrato social, geografía y demás que hacen que se ubique dentro de un target. Por lo tanto, no es lo mismo anunciarse para un conjunto de clientes millennials que para adultos mayores, como tampoco es igual promocionar servicios para organizar eventos que para reparar griferías. Entonces, las redes sociales pueden ser la mejor opción en algunos casos, pero en otros lo más ventajoso seráa optar por Google AdWords o, incluso, por métodos de publicidad tradicional, sobre todo si se trata de tiendas locales.

¿Y LA COMPETENCIA? Siempre hay que analizarla y aprender de ella, pero no copiarla, sino hallar aquellos aspectos que nos hacen diferentes. También debemos hacer análisis puertas adentro para encontrar debilidades propias y mejorarlas, para hallar fortalezas e impulsarlas. Con esta información serás capaz de armar planes de contingencia, los cuales son guías de acción si tiene lugar una crisis comunicacional, como puede serlo una ola de comentarios negativos en tu fanpage.

¿Y LAS MEDICIONES? Gracias a los objetivos que te has puesto al comienzo —que fue darte a conocer como un primer paso—, podrás medir los resultados de tu primer plan de marketing luego de haberlo aplicado. Puedes corregir la dirección de algunas acciones en el transcurso de la campaña y otros errores que detectes recién podrás reencauzarlos en la nueva estrategia.

Qué es un testeo de mercado y por qué es importante para lanzar un producto

Estudiar y conocer el mercado en el que quieres que se introduzca tu marca es fundamental, tanto para idear como para evaluar un producto antes y después de su lanzamiento. Esto implica que tienes que saber con certeza cuál es tu público objetivo para poder hacer las estimaciones necesarias y evitar errores probablemente ya cometidos por la competencia… y corregir los propios.

La información que se recauda de estos llamados estudios de mercado es de suma importancia para la marca a mediano y largo plazo, pero también para inversores y clientes potenciales. A raíz de las conclusiones podremos saber qué es lo que está necesitando el mercado y si nuestro producto aporta una solución a ello.

En más de una oportunidad ocurre que la percepción que tiene el público objetivo sobre nuestro producto no es coincidente con las motivaciones que lo originaron y esto es algo que el testeo del mercado puede aclarar de antemano.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de testear el mercado para el lanzamiento de un producto?

En principio, dependiendo de la magnitud del estudio que precises, tendrás que decidir quién lo llevará a cabo de acuerdo a las necesidades de la firma. Si se trata de un emprendimiento, es posible que la primera acción se lleve a cabo con un/a profesional freelance, pero lo mejor es siempre optar por una agencia de marketing que pueda elaborar un plan estratégico inicial y medir los resultados.

Ahora bien, el primer paso es identificar cuál es tu público objetivo y determinar cuáles son sus características. Con características me refiero al rango etario, país, una posición geográfica más específica, estudios cursados, intereses, etc. De este modo podrás establecer también cuáles son sus necesidades y, en consecuencia, cuáles de ellas puede satisfacer tu producto.

Los estudios de mercado, como bien dije, pueden realizarse antes o después del lanzamiento. El testeo previo nos da un panorama de probabilidad en el que debemos tener claro qué es lo que los clientes esperan de nosotros y qué es lo que les ofrecemos: ¿Calidad? ¿Innovación? ¿Precio? En caso de que el testeo de mercado se haga después, podemos evaluar con precisión cómo se sienten los clientes frente a nuestro producto: ¿Ya conoce nuestro producto? ¿Escuchó hablar de nuestra marca? ¿Está satisfecho? ¿Le cambiaría algo? ¿Volvería a comprarlo?

¿Cómo se realizan los testeos de mercado?

Hay dos modalidades que son las más sobresalientes: Encuestas y estudios de Focus Group. Las encuestas suelen ser insghts, es decir, organizadas por la propia marca de forma prácticamente directa con su público. Lo más frecuente hoy en día es encontrarlas de modo online a través de las redes sociales, invitaciones vía e-mail e incluso de forma telefónica. En cambio, el modo Focus Group selecciona una muestra (determinada cantidad de sujetos) que serán interpelados con preguntas cerradas y abiertas.

En cualquiera de los dos casos, los responsables deben prever lo siguiente:

  • ¿Cuánto tiempo estará vigente el estudio para obtener los resultados deseados? No olvides que si se trata de una encuesta digital, lo mínimo que deberás esperar para tener una muestra válida es una semana.
  • ¿En qué soporte se hará? Un Focus Group se realiza de modo presencial, mientras que el resto de los recursos puede variar entre medios digitales y tradicionales.
  • ¿Cuántas preguntas podré hacerle al público? Esto dependerá de muchos factores, como si el público ya conoce o no el producto, si se trata de clientes reales y no potenciales, y demás. Sin embargo, la clave es que sean pocas —para no generar dispersión o hartazgo— y que sean puntuales, es decir con opciones de respuestas concretas. Esto también te dará porcentajes, lo llamados “datos duros” que luego deberán ser interpretados por el equipo.