¿Cuál es la importancia de una landing page?

¿Cuál es la importancia de una landing page?

Antes que nada, definamos lo que es una landing page. Se llama así a la página o sitio de bienvenida, cuya traducción es «pista de aterrizaje», a la cual llega un usuario de internet después de haber hecho click en la llamada al a acción de la campaña publicitaria de un producto o servicio. Por lo general se trata a la misma como una línea de fuego entre un cliente potencial y su decisión de compra final. Una landing page es, sobre todo, una herramienta de venta.

¿Por qué es tan importante tener una landing page bien diseñada?

Porque una landing page es la responsable de la primera impresión la marca en el público objetivo y, más que nada, porque tiene la capacidad de generar una conversión, la cual puede ser una venta, el llenado de un formulario, una suscripción a las publicaciones o lo que se haya establecido como objetivo. Además, se deduce que el usuario en cuestión —quien ha llegado a la landing page por propia voluntad— está genuinamente interesado/a en nuestra marca.

Otra de las ventajas que ofrece una landing page es que al poder individualizar de este modo cada campaña, también podrán ser identificados diferentes comportamientos de los usuarios, cuáles son las instancias de fuga de los mismos si las hubiere y demás. En pocas palabras, con una landing page se pueden obtener estadísticas.

Elementos que debe contener una landing page exitosa

  • Diseño llamativo e intuitivo: Si bien en este punto el usuario estará buscando más información sobre el producto o servicio promocionado, la información que brindemos al respecto debe ser atractiva, vistosa y clara. Para esto lo mejor es que contrates los servicios de un/a diseñador/a profesional que pueda respetar el estilo de tu marca y al mismo tiempo otorgar al texto y al contenido multimedia las jerarquías de posicionamiento que requiere toda estrategia comunicacional. Es fundamental que el diseño sea responsive, lo que significa que esté totalmente adaptado para ser visualizado en todos los dispositivos (teléfonos, tablets, computadoras).
  • Tratamiento del contenido: Las keywords o palabras claves deben deben ser empleadas con una densidad adecuada y con naturalidad, tratando de empatizar con el cliente potencial y de evocar sensaciones de bienestar (el llamado marketing de experiencias y emociones). No olvides incluir fotografías y videos de buena calidad que amplíen en detalle lo que estás vendiendo, pero no abuses de ello. Recuerda que hoy en día la mayor parte de los usuarios utiliza sus smartphones para navegar y el consumo de datos podría ser un factor decisivo.
  • Más llamadas a la acción: En caso de que el visitante no complete el objetivo principal, se lo puede incitar a que realice otro tipo de tarea que nos dé la posibilidad de volver a contactarlo. Muchas veces esto se emplea para armar estrategias de remarketing. Si bien puede hacerse incluyendo en el diseño determinados «rastreadores», también podemos profundizarlo, por ejemplo, con un formulario o una encuesta.
  • Redes Sociales: Facilita otras vías de comunicación (WhatsApp también es una opción si trabajas con este medio) para el caso de que tu público tenga nuevas dudas o desee mantener cierto nivel de contacto aunque no haya cerrado la compra.

Elementos que no debe contener una landing page

  • Abuso de material escrito. Los textos que no se leen rápidamente aburren al público. Si consideras que este nivel de detalle es imprescindible en tu campo, puedes dar a elegir a tus visitantes si continuar o no con un botón de «Leer más».
  • Links que abran nuevas pestañas, independientemente si se trata de tu propia marca. Esto da lugar a otros focos de interés que funcionan como válvula de escape o como competencia de la principal.
  • Demasiadas opciones y botones: Una landing page tiene que ser contundente e intuitiva, apta para todo tipo de usuarios. Si incluyes alternativas de navegación en demasía, podrías provocar efectos contraproducentes. Eso sí, en la pasarela de pagos especifica todo lo que evite malos entendidos y, por supuesto, todo aquello que facilite la venta como, por ejemplo, las tarjetas habilitadas, precios finales y condiciones de devolución.

Alejandro D. Jose